25 feb. 2014

8 síntomas de un problema en el hígado




El hígado es un órgano esencial de nuestro cuerpo. Es el más grande, y en él, residen un sinfín de funciones básicas imprescindibles para nuestra salud y el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Es importante que conozcas cualquier síntoma que te indique la existencia de algún problema.

Hemos de recordar que el hígado tiene básicamente tres funciones: la de depurar nuestra sangre eliminando toxinas y células que ya no son útiles, ayudar a sintetizar los glúcidos y los lípidos, permitiéndonos además evitar hemorragias. También cumple la fabulosa función de almacenamiento. Gracias al hígado almacenamos vitamina A, D, K y E, básicas para obtener energía. 

Indicadores de un problema en el hígado

1. Náuseas

Es el primer síntoma y el más evidente de un problema en el hígado. Nos podemos sentir mal después de comer o incluso tener una pesadez en la tripa, náuseas, mareos… así como la aparición de vómitos. Pero no debes alarmarte, en ocasiones pueden deberse a muchas otras cosas y no precisamente a un problema hepático. Pero si es un hecho repetitivo, no dudes en acudir a tu médico.

2. Dolor en la parte superior del abdómen

El dolor del hígado se sitúa en la parte superior del abdomen, justo debajo de las costillas pudiendo alcanzar también la espalda, y haber incluso hinchazón abdominal. Es posible que sientas ardor e incluso fiebre, pero ante cualquier síntoma acude a tu médico. Puede deberse a una inflamación o a un cólico biliar.

3. Ictericia

La ictericia se presenta como una decoloración de la piel, un tono amarillento muy característico en nuestro rostro y cuerpo. Esto se debe a un exceso de bilirrubina (bilis) en el organismo y en la sangre, por un problema en nuestro hígado. Son uno de los síntomas iniciales, asociado sobre todo a una hepatitis contagiosa.

4. Fatiga y debilidad

Cuando padecemos un problema en el hígado es común sentirnos cansados, agotados y sin mucho apetito. En ocasiones podemos asociarlos a otras cosas y no le damos importancia, ya que es habitual tener uno o más días de debilidad. Pero cuando son continuados, cuando es habitual este estado de inapetencia y agotamiento, hemos de consultar con nuestro médico.

5. Fiebre

En ocasiones, suele aparecer un dolor en el abdomen, nos sentimos hinchados, pesados y muy cansados. Ante estos estados debemos cuidar mucho nuestra temperatura, si tenemos fiebre es sinónimo de inflamación e infección. No lo descuides.

6. Deposiciones de color claro

Controla tus deposiciones cuando vayas al baño. Si éstas presentan un color claro puede que se debe a un problema del hígado. Es posible también que sufras de colon irritable, asociado a su vez a posibles problemas hepáticos.

7. Picazón en el cuerpo

Esto se debe a la acumulación de bilis bajo la piel. El cuerpo nos pica y nos sentimos incómodos ya que la sangre reacciona ante toda esa acumulación de toxinas que el hígado a dejado de depurar.

8. Sangrados y moretones

Un síntoma también menos usual, pero asociado también a un problema hepático. El sangrar muy a menudo por la nariz, o el que nos salgan moraduras sin saber cómo, está relacionado con una deficiencia de proteínas debido a un mal funcionamiento del hígado. Hay que tenerlo en cuenta.
*Todos los síntomas aquí detallados se deben a un problema del hígado, pero será tu médico quien determine si se debe a la enfermedad del hígado graso, a una inflamación a una hepatitis..etc, ya que los cuadros descriptivos suelen ser muy similares y solo las pruebas médicas, nos dirán qué tipo de enfermedad hepática padecemos.

¿Cómo puedo cuidar de mi hígado?

Unos hábitos correctos de vida y alimentación, pueden ayudarnos a prevenir muchas enfermedades asociadas al hígado.Sabiendo esto, es recomendable que sigas lo siguientes consejos:
  • Consume frutas y verduras diariamente, en especial los que nos ayudan a limpiar el hígado: manzanas, el kiwi, las uvas, cerezas, espinacas, alcachofas, espárragos y rábanos…
  • Evita los alimentos fritos,congelados, y grandes ingestas de proteínas y carbohidratos.
  • Evita las bebidas con gas azucaradas y el alcohol.
  • Consume antioxidantes: naranjas, limones, arándanos, tomates…
  • Cuida el consumo de medicamentos, son grandes enemigos del hígado.
Fuente: mejorconsalud

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